13 abr. 2014

Hi again.

Más de un año pasó desde mi última línea escrita en este espacio.
El mundo no puede ser cambiado. Capaz eso me haya detenido un poco a la hora de mover mis dedos sobre el teclado, o quizás cualquier otra cosa. Lo cierto es que no puede ser cambiado, al menos no por nosotros. El mundo prefiere ese estado en el que se viene zambullendo desde su creación. Pero se adivina próximo el final de ese tobogán de falsas esperanzas, expectativas y motivaciones. Para ese momento hemos nacido preparados, y hemos ido perfeccionándonos con el tiempo. En muchos casos de manera inconciente.
Es por eso tal vez, que saber que no podemos cambiar al mundo, hace que sigamos intentándolo, o mejor aún, el mundo no puede cambiarnos, es por eso que seguimos siendo estos que somos, estos que muchas veces nos preguntamos porqué somos, y seguimos enviando esos mensajes al mundo, esos que buscan engrosar nuestras filas, esos salvavidas para los nuestros que aún no lo saben, o no saben como manejarlo.
Razono estas palabras mientras las escribo, acá no hay correcciones ni distintas versiones, ni "me senté a escribir este texto hace semanas, lo pensé mucho, lo corregí y finalmente estoy decidido a subirlo", no.
Por eso acá muchas veces van a encontrar contradicciones, volantazos, panquequeadas y demás, ya que mi mutación ocurre en tiempo real. Y es constante.
La vida se me está haciendo larga, el aburrimiento y la impotencia ante lo que observo, me resultan cada día más insoportables. Porqué no termino de una vez con todo esto pensará alguno. Simplemente porque quiero estar ahí. Quiero ver cuando toda la mierda les caiga encima.
Sea mierda celestial o sea mierda científica.
Quiero ver esos ojos cuando, con el último parpadeo, comprendan que los equivocados no eramos nosotros.


Que tengan un hermoso día. Lleno de esas cosas que disfrutan.
Y que todos sus días sean igual de distintos.

Les dejo, sin tener que ver con nada, un corto que realicé hace tiempo. Enjoy it.







18 mar. 2013

Ceguera



Estupidez. No hubo en la historia ni héroe, ni tirano, ni dios con tantos adeptos.
Día a día las ideas pierden batallas contra ella.
Los individuos optan por no pensar, por pertenecer, por ser parte del mundo.
La revolución y la rebelión han sido anestesiadas por completo.
El sistema triunfó. Con herramientas como el consumismo, la globalización, sus mil formulas de entretenimiento-distracción; entre ellas las redes sociales, la televisión, las revistas de actualidad, la literatura barata y de autoayuda, los videos de estúpidos haciendo estupideces, etc.
Tienen la mayor fuente de información de todos los tiempos y a un clic de distancia, pero eso no lo saben. O simplemente no les interesa.
“Compartir”. Palabra que cambió substancialmente su significado. Pasando a convertirse en la descripción en tiempo real de lo que estamos haciendo.
@lamaspajeradelonce dice: Estoy cagando. (106 comentarios. 1678 Me gusta.)
Se esa forma “compartir” se convierte en el estado más puro e ilimitado del egoísmo.
Compartir es cuanta gente me sigue, cuantos leen mis comentarios, cuantos “retuitean” mis frases, cuantos “like it” recibo. Compartir es el nuevo antónimo de compartir.
Esa enorme web (nunca mejor utilizado el término) atrapa la mayor cantidad de moscas para que el sistema siga funcionando. Los atrapa, y así los mantiene, entretenidos, mientras se alimenta de ellos.
No hay vuelta atrás. Es demasiado tarde para el mundo.
El mundo…
El planeta es hermoso. Pero el mundo es pura mierda.

Por suerte o destino, he encontrado excepciones, ojos abiertos, los cuales me mantienen con vida y con la certeza de que cuando el mastil principal de este circo caiga, aplastando al mundo, nosotros sonreiremos. 
Nunca creímos en sus malabaristas ni payasos. No entrar en esa enorme carpa tiene su precio, pero son centavos comparados con la recompensa, y si no hay tal, haber compartido este viaje con esos bichos valió la pena.



15 nov. 2012

Fragmento de charla-respuesta improvisada



Porqué nunca podemos disfrutar (del todo) de halagos, de reconocimientos, y esas cosas..
"Que no me tome de referente"... es algo que yo también dije mil veces...
Cuando es sobre alguien que no conozco, asumo desconfianza,
(aunque con los que conozco tampoco pueda ser yo del todo...).
Con los que conozco y creo-siento me quieren de verdad (vaya a saber uno porqué), supongo que entra en juego ese pasajero oscuro que ignoran, esa parte nuestra que sabemos no puede ser abrazada por cualquiera.
Entonces ese "que no me tome de referencia", termina conteniendo algo de culpa...
No estoy siendo del todo sincero... y si lo fuera no creo que me siga queriendo... 
Supongo que va por ahí.
Y ahí aparece otra cosa, no puedo ser del todo sincero con esa persona, porque podria dejar de quererme, y NECESITO que me quiera, necesito sentirme querido, sentir que le hago bien a alguien y que ese alguien me haga bien.
Razonando esto, acá entra en juego la psicología más básica. Venimos de familias disfuncionales.
No sabemos (o al menos yo no lo se) lo que es ser criado desde y con amor.
Vivimos así, y nos hacemos cargo (al menos yo! Jaja) de lo que somos, de tooooodo ese quilombo que somos, pero nuestro yo mas poderoso (el niño/a) sigue anhelando afecto-amor puro.  
Quereme por esto que soy.
So, deseamos por sobre todas las cosas, amor y libertad, cosas que una vez obtenidas nos traerán el verdadero trofeo: Paz.